El Problema de la Democracia
Comienzo estas
palabras enmarcado en la cuarentena mundial producto de la pandemia origina por
el virus Covid-19 y en la profunda crisis política, económica y social que
atraviesa mi amada Patria Venezuela. El tema de la Democracia es y será siempre,
sobre todo para los más jóvenes, una tarea obligatoria, para la formación ciudadana;
es por ello, que, tratando de utilizar los recursos didácticos a mi alcance y
mi experiencia docente, voy a trabajarlo desde mi óptica, como un aporte al
debate y construcción de conocimiento necesario para esas futuras generaciones.
Claro está, no pretendo abarcar en este ensayo todo el tema de la Democracia,
ni dejar sentado las bases de nada, es solo una aproximación inicial,
exploratoria, que, desde mi humilde experiencia, doy como aporte al inmenso
caudal de conocimientos que hubo, hay y habrá sobre el tema. Igualmente, aclaro
que me voy referir a la Democracia desde la visión que tienen de ella los que están
en el Poder Político, por eso el título, el Problema de la Democracia. Para hacerme
entender, comienzo por una analogía muy actual, el virus del Covid-19. En los
actuales momentos la humanidad con sus científicos está en la búsqueda de un tratamiento
para el Covid-19 que para el momento que escribo estas palabras aún no ha
conseguido, sin embargo, como con otros virus del pasado, es solo cuestión de
tiempo para que se encuentre dicho tratamiento. Ahora bien, los virus ven al
tratamiento como su enemigo o adversario, porque desde su lógica los virus
entran en el cuerpo de las personas para vivir y desarrollarse, aun en las circunstancias
de que en determinadas condiciones lleven al huésped a la muerte, aun en esas circunstancias,
el virus mantiene la esperanza de que antes de ese terrible desenlace pueda
sobrevivir con la infección de algún familiar o médico que trate a la persona
donde está habitando. Para el virus en cuestión, el tratamiento busca
desalojarlo del huésped. Es desde su objetivo principal, habitar el huésped, su
adversario y enemigo. Al mismo tiempo, para la óptica de los médicos, los
familiares y en el caso de la pandemia, el mundo entero, el tratamiento, es la solución,
es el héroe, es la justicia, en definitiva, el triunfo de la vida. Disculpen lo
duro y terrible de la analogía, pero quise poner en énfasis, de la forma más didáctica
posible, como un concepto puede tener dos o más concepciones diametralmente
distintas, aun cuando se trate de la misma conjugación escrita. Así mismo es el concepto de Democracia, para quienes
están optando por acceder al poder es magnífica, el mejor sistema creado por el
hombre, el triunfo de la civilización contra la barbarie, no podríamos vivir
sin democracia, “demos” pueblo, “kratos” gobierno, el gobierno del pueblo,
en fin, son innumerables los conceptos positivos que emiten las personas que no
están en una posición de poder, pero esas mismas personas, con grandes
excepciones, al acceder al poder, por vía democráticas, saben que dicho poder,
dada las reglas de la democracia, no es eterno, y allí comienza a verse la
Democracia, como un problema, es que la alternativo no permite que el gobierno se consolide, se requiere de más tiempo, hay peligro de que alguien nos esté
preparado para llevar las riendas del estado. Hay peligros para la paz y la
prosperidad; y como el virus, aun en las peores circunstancias, se tiene la
esperanza de sobrevivir. Es desde esa óptica, desde esa visión, donde la
democracia es un problema, es vista como el tratamiento. Yo soy un convencido,
al igual que los médicos, los familiares y el mundo entero, de que la
Democracia, es la solución, es el héroe, es la justicia, es en definitiva, el
triunfo de la vida, pero para ello es necesario, afianzar valores democráticos en
la sociedad, solo generando estos valores, se podrá tener instituciones democráticas
robustas, porque en definitiva quienes forman las instituciones, son personas, y
ellas dependen de los valores democráticos que tengan esas personas para sobrevivir
a las tentaciones anti democráticas. En próximas entregas seguiré trabajando el
tema de la Democracia, así como otros temas vinculados, pero voy a cerrar estas palabras,
dejando parte de nuestros valores democráticos como Nación, descritos en el artículo
6 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que expresa lo
siguientes “El gobierno de la República
Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será
siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo,
responsable, pluralista y de mandatos revocables.”
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