Ta´ barato dame dos…

(Publicado originalmente el 08 agosto del 2015) 

Quizás pocos recuerden la frase: Mayami, ta barato dame dos” (1974-1979), pronunciada por los pocos venezolanos que viajaban a Miami, Estados Unidos, en esas décadas de la cuarta república. En relación a ello quiero significar dos cosas. La primera, tiene que ver con que NO es cierto la frase cliché de los últimos días de “que éramos felices y no lo sabíamos”, porque si solo verificamos las cifras de pobreza y de pobreza extrema de estos tiempos, así como también las relativas a la distribución de la riqueza, podemos encontrar sin necesidad de ser expertos en economía que la inmensa mayoría de los venezolanos estaba en pobreza y que solo un 20% de la población o menos eran de clase media y clase alta, y que muy pocos tenían la capacidad de viajar a Estados Unidos, para aprovechar el dólar barato de la llamada Venezuela saudita. En segundo lugar, es muy común hoy, ver en los medios de comunicación la creencia del que “Ta Barato” estaba relacionado a productos hechos en Venezuela o comprados en Venezuela, y nada más lejos de la realidad, solo hay que echarles un vistazo a las cifras de inflación de esos días en Venezuela y comprenderás que NO se trata de expresiones de venezolanos comprando los productos en Venezuela. La verdad relativa del “Ta Barato” se encuentra en los productos ubicados en anaqueles y tiendas ubicadas en Miami, Estados Unidos, cuando los venezolanos privilegiados, con un tipo de cambio barato (subsidiado a costa de la pobreza de más del 80% de los venezolanos), llegaban a ellas y se sorprendían, al hacer sus compras, de lo barato que les parecía estar adquiriendo los productos, ya que al hacer la conversión mental de Dólar a Bolívar (poner atención al valor de cambio de la moneda), estos costaban pocos bolívares en relación al costo de los mismos productos en territorio venezolano.
He aquí una interesante situación que requiere ahora del análisis concienzudo de este servidor. Es en realidad más barato o se trata de un espejismo producido por el aprovechamiento de la renta petrolera (tipo de cambio barato o subsidiado). Situación está que, si se hubiere quedado en el pasado, solo sería historia, pero, por el contrario, sigue sucediendo con una interesante modificación. En la actualidad dado el avance de los medios electrónicos de comunicación y la llamada globalización, se han optimizado los medios de transporte de mercancías, por lo cual ya no se requiere de viajar fuera del país para comprar los productos hechos en el llamado mercado mundial. Ahora decimos “Ta Barato” lo compre en amazon.com. Un “Ta Barato” producto de seguir haciendo la conversión mental del dólar a Bolívar con un tipo de cambio subsidiado de Bolívares 6,30 o 12 por Dólar según sea el caso. Es decir, si cuesta diez (10) dólares un producto, por ejemplo, una memoria USB, pensamos cuesta 120 Bolívares, más él envió, exclamamos “Ta Barato”, en comparación con los 2.500,00 Bolívares que cuesta en el mercado especulativo nacional. Por ejemplo, si llegase a ser Bolívares 600,00 colocado en nuestras manos, estaríamos hablando de un supuesto ahorro de 1900,00 Bolívares. La pregunta que tendríamos que hacernos: ¿Es exactamente así o se trata del espejismo del que hablamos al principio? Propongo entonces discutir el fondo y no la forma de esta situación problema: Primero, sabemos de economía básica que existen ingresos y egresos. Segundo, los ingresos nos permiten adquirir bienes y servicios que satisfacen nuestras necesidades. Tercero, al pagar por la adquisición de estos bienes y servicios se generan los egresos. Cuarto, si gastamos más de lo que nos ingresa nos endeudamos y viceversa generamos ahorros. En el medio encontramos la capacidad propia de producir nosotros mismo esos bienes y servicios, que permitiría gastar menos y ahorrar más. Ahora, extrapolemos esto al País-Nación. Un dólar subsidiado hace ver los productos externos son más baratos que los producidos en el país, por ende, nos convierte en un país que no produce y gasta todo lo que le ingresa afuera de su territorio, con la posibilidad cierta de que, si los ingresos bajan, entrando así en el endeudamiento del país. En conclusión, el tipo de cambio barato por el subsidio de la renta petrolera nos trae como consecuencia: ineficiencia del aparato de productivo nacional, empobrecimiento al consumir la riqueza nacional en importaciones, aumentan los niveles de consumismo, endeudamiento, y corrupción.


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